Mostrando entradas con la etiqueta jesucristo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jesucristo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de febrero de 2009

Carnaval, Miercoles de Ceniza e inicio de Cuaresma

Estimados hermanos, veamos el significado y la importancia del Miercoles de ceniza.

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo. La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
· “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
· “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
· “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.
Origen de la costumbre Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse. En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada. También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno. La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos. Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma. La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.) Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.El ayuno y la abstinencia El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.La oración La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad. Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior. La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios. La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar. El sacrificio Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)” ConclusiónComo vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección. Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás. Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.Preguntas o comentarios al autorSugerencias para vivir la fiesta
· Asistir a la iglesia a ponerse ceniza con la actitud de conversión que debemos tener.
· Leer la parábola del hijo pródigo, San Lucas 15, 11-32 o el texto evangélico de San Mateo 6, 1-8.

Información: Catholic.net

lunes, 27 de octubre de 2008

No podemos fallar


Cuando uno trabaja para Dios, uno no fracasa, pues Dios no pierde batallas.
Para ayudar en el triunfo de Dios contra "el enemigo", debemos prepararnos muy bien y para eso sugiero:

- Prepararse leyendo el catecismo nuevamente y profundizando en catecismo para adultos

- Empezar a leer o repasar la palabra, plasmada en la Santa Bilia, leer mínimo una página por día.

- Predicar la palabra entre grupos de amigos.

- Acudir todos los domingos a misa.

- Integrarse a las actividades de la parroquia en lo posible, pues siempre hay tiempo para Dios.

- Hablar con los jóvenes e incentivarlos para ir a misa.

Este sería el paso inicial para esa dura batalla.

sábado, 25 de octubre de 2008

El abogado


Ante todo agradezco al hermano Yoel Sierralta, del grupo amantes de Jesucristo, del cual soy miembro, por mandarnos esta reflexión.


Después de haber vivido “decentemente” en la tierra, mi vida llegó a su fin...

Lo primero que recuerdo es que estaba sentado sobre una banca,

en la sala de espera de lo que imaginaba era una sala de jurados.


La puerta se abrió y se me ordenó sentarme en la banca de los acusados..


Cuando miré a mi alrededor, vi al fiscal, quien tenía una apariencia de villano y me miraba fijamente, era la persona más demoníaca que había visto en mi vida.

Me senté, miré hacia la izquierda y allí estaba mi abogado, un caballero con una mirada bondadosa cuya apariencia me era familiar...


La puerta de la esquina se abrió. Su presencia demandaba admiración y respeto. Yo no podía quitar mis ojos de Él; se sentó y dijo comencemos.El fiscal se levantó y dijo:

Mi nombre es Satanás y estoy aquí para demostrar porque este individuo debe ir al infierno.


Comenzó a hablar de las mentiras que yo había dicho, de las cosas que había robado en el pasado, cuando engañaba a otras personas. Satanás habló de otras horribles cosas y perversiones cometidas por mí, y entre más hablaba más me hundía en mi silla de acusados.


Me sentía tan avergonzado, que no podía mirar a nadie, ni siquiera a mi abogado,

a medida que satanás mencionaba pecados que hasta había totalmente olvidado.

Estaba tan molesto con Satanás por todas las cosas que estaba diciendo de mi,

también estaba molesto con mi abogado, quien estaba sentado en silencio.


Yo sabía que era culpable de las cosas que me acusaban, pero también había hecho algunas cosas buenas en mi vida, ¿No podrían esas cosas buenas por lo menos equilibrar lo malo que había hecho?Satanás terminó con furia su acusación y dijo: Este individuo debe ir al infierno,

es culpable de todos los pecados y actos que he acusado, y no hay ninguna persona que pueda probar lo contrario, por fin se hará justicia este día....


Cuando llegó su turno, mi Abogado se levantó y solicitó acercarse al juez, quien se lo permitió, haciéndole señas para que se acercara pese a las fuertes protestas de satanás.


Cuando se levantó y empezó a caminar, lo pude ver, todo su Esplendor y Majestad.


Hasta entonces me di cuenta porque me había parecido tan familiar, era Jesús quien me representaba, Mi Señor y Salvador.


Se paró frente al juez, suavemente le dijo: “Hola Padre”, y se volteó para dirigirse al jurado,

y dijo: satanás está en lo correcto, al decir que este hombre ha pecado, no voy a negar esas acusaciones.


Reconozco que el castigo para el pecado es muerte y este hombre merece ser castigado.Respiró Jesús fuertemente, se volteó hacia su Padre y con los brazos extendidos proclamó:

Sin embargo, yo di mi vida en la cruz para que esta persona pudiera tener vida eterna y el me ha aceptado como su Salvador, por lo tanto es mío.


Mi Salvador continuó diciendo: Su nombre está escrito en el libro de la vida y nadie me lo puede quitar.Satanás todavía no comprende que este hombre no merece justicia sino misericordia.


Cuando Jesús se iba a sentar, hizo una pausa, miró a su Padre y suavemente dijo: “No hace falta hacer mas nada, ya yo lo he hecho todo”.


El juez levantó su poderosa mano, y golpeando la mesa fuertemente, las siguientes palabras salieron de sus labios:“Este hombre es libre, el castigo para él ha sido pagado en su totalidad, caso concluido”.


Cuando mi Salvador me conducía fuera de la corte, pude oir aSatanás protestando enfurecido: No me rendiré jamás, ganaré el próximo juicio.


Cuando Jesús me daba instrucciones hacia donde me debía dirigir, le pregunté: ¿Ha perdido algún caso? Jesús sonrió amorosamente y dijo:“Todo aquel que ha recurrido a mi para que lo represente, ha obtenido el mismo veredicto tuyo..... Pagado en su totalidad”.


Señor te pido que bendigas a mis familiares y amigos que están leyendo este mensaje, dales fortaleza para seguir adelante.


Ten misericordia de ellos, para que se arrepientan de sus pecados y te reciban en sus corazones como Señor y Salvador, para que también puedan tener la salvación y la vida eterna.


Enviar este mensaje a alguien que consideres tu amigo, traerá bendiciones sobre ambos. Enviar este mensaje a alguien que no consideres tu amigo, es algo que Cristo haría.
¿Por qué quedarnos con los brazos cruzados? Cuando el hombre más grande del mundo murió con los brazos abiertos......DIOS LOS BENDIGA A TODOS Y TRAIGA LA PAZ A NUESTRAS VIDAS.

jueves, 16 de octubre de 2008

Misericordia

Misericordia: Es la disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad y asistencia al necesitado, especialmente del perdón y la reconciliación. Es mas que un sentido de simpatía, es una práctica.

La misericordia es el amor en práctica: lean la historia del buen samaritano, Lc 10, 27-37.

La misericordia es la razón de la Encarnación de Jesucristo y es un atributo de Dios pues El es la fuente de la misericordia.

Todos dependemos de la misericordia de Dios. Debemos reconocer y responder con misericordia pues esta es parte del camino hacia la salvación.

Jesús exige la misericordia como requisito para que el culto sea auténtico: Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.» Mateo 9:13.

La práctica de la misericordia es necesaria para obtener misericordia de Dios: bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Mateo 5:7.
"TEN MISERICORDIA DE LOS VULNERABLES"






jueves, 25 de septiembre de 2008

¿Se debe "echar el agua" al niño en su casa en condiciones normales?


La respuesta es "NO".
Al niño se le debe llevar al nacer a la Iglesia para que le sea aplicado el sacramento del bautismo.


El bautismo solo debe ser realizado por un sacerdote, salvo caso de emergercias reales, como enfermedad del niño o peligro de muerte inminente, en ese caso si existe la dispensa para que puede una persona, hacer el bautismo a un niño como nos enseñan en nuestras Iglesias o templos, pero luego debe ser trasladado a la parroquia lo antes posible.


Es importante recordar siempre que vemos o nos enteramos del nacimiento de un niño, que el Bautismo es el Sacramento con el que nos hacemos Cristianos, renaciendo en la vida divina, mediante el lavado del agua y la invocación expresa de cada una de las divinas personas.
Debemos recordar en todo momento que "El Bautismo", perdona el pecado original y cualquier otro pecado, nos concede la amistad con Dios mediante la gracia santificante, nos hace hijos de Dios y nos incorpora a la Iglesia de Jesucristo.
Nuestro deber como herramientas para llevar la palabra de nuestro señor, es predicar e informar a las personas con niños que nacen o estan por nacer, que deben aplicar el Bautismo al niño y explicarles el porque de este sacramento, es el primer paso para la salvación eterna de esa bendición que esta por nacer o nacio.
En caso de dudas, se les recomienda acudir a sus parroquias y solicitar información.

martes, 23 de septiembre de 2008

Que es la Eucaristía


La Eucaristía es el sacramento en el que se contiene verdadera, real y sustancialmente el cuerpo, la sangre, el alma, la divinidad de nuestro Señor Jesucrito, bajo las aparencias del pan y el vino.